Argentina - Nigeria

Argentina - Corea del sur

Argentina - Grecia


Argentina - Nigeria

Primer encuentro de la selección nacional en tierra sudafricana. El equipo de Diego Maradona se enfrentaba con la atlética selección nigeriana, su verdugo en aquella recordada final de los juegos olímpicos en la que Argentina caía por tres tantos contra dos. Pero esta vez, el equipo de la tierra del colectivo y la birome llegaba mejor: por historia, por nombres y por presente en general, se esperaba una superioridad que se vería plasmada en el verde césped.

Pero en Sudáfrica se disputa un mundial de fútbol, y en el fútbol los partidos se ganan jugando. Y jugando fué que ganaron los muchachos de celeste y blanco. Jugando, aveces, con esa velocidad y ese vértigo que se desprende de Messi, Tévez y Di María. Con esa garra que ponen en cada balón Mascherano, Samuel y Heinze. Con ese despliegue único que reparte Jonás. Con esa seguridad que muestran en cada pelota el joven arquero Romero y Demichelis. Con ese orden e inteligencia que Verón regala en la mitad de la cancha. Con esa presencia ofensiva de Higuaín. Y con la entrega y el fútbol de los que entraron más tarde, Burdiso, Rodr&iaqute;guez y Milito que hicieron que no hubiera que extrañar a los reemplazados.

¿Momentos destacados? Si, varios, pero hay uno por sobre todos: el minuto seis del primer tiempo. En un tiro de esquina, tras una precisa ejecución por parte de Verón y una toma de catch del Samuel, un vuelo acrobático de Heinze corona el buen desempeño del equipo del mate y el dulce de leche y sellan el resultado final: 1-0, victoria para la Argentina.

Braquiosaurio.


Argentina - Corea del sur

Segunda presentación del equipo preferido del creador. Y si, ya todos sabemos que dios es argentino o, al menos, hincha de nuestra selección. El rival en esta ocasión es el combinado surcoreano. Una vez más, Argentina aparece como la apuesta favorable. Todos esperan una victoria de los sudamericanos. El partido no presenta demasiadas sorpresas. Una vez más y como se esperaba con sólo leer la ficha del partido, Argentina domina. En sólo unos minutos se pone adelante en el marcador con un gol en contra y amplía las diferencias con un segundo tanto de su goleador Gonzalo Higuaín.

Tal vez lo más inesperado haya sido el error de Demichelis que permite a la escuadra asiática descontar diferencias. Luego se diría que las dichosas vuvuzelas no permitieron a los defensas argentinos hablarse dentro del campo, habrá que tener en cuenta estos factores en adelante.

Finalmente, y cuando parecía que Corea tenía alguna chance, Diego echó mano al banco y metió en la cancha a su yerno. Si, al irracionalmente discutido Kun Agüero. Y este respondió con muy poco, sólo unas pinceladas de su fútbol, puso magia y participó en las jugadas de los dos goles que le quedaban a la Argentina por hacer.

Pasadas dos presentaciones, la Argentina sigue con puntaje ideal y sólo una catastrofe inimaginable puede dejarla afuera de los octavos de final.

Braquiosaurio.


Argentina - Grecia

Sale, otra vez, a la cancha el equipo albiceleste. Otra vez estos once gladiadores de Maradona salen a defender ese fútbol de potrero que caracteriza e identifica a todo un pais. Esta vez, el rival era Grecia. Otro viejo conocido de nuestra escuadra y de su técnico.

Comenzó el partido sin sobresaltos para los que esperaban ver una Argentina dominadora del campo y una Grecia pasiva, estática y con poca vocación por el fútbol. Y así se sucedieron los minutos, con el tango argentino frente a esa pasividad meditabunda del combinado europeo. Así fué como, ante una defensa retrasada y pasiva, se empezaban a contar por decenas los toques en el mediocampo argentino. Y asi, entre toque y toque, Verón se metió en el libro de los records de la FIFA al concretar la mayor cantidad de pases en un partido en mundiales. Pero a pesar del claro dominio argentino, el partenón seguía en pié. El arquero griego se erigía como una de las principales figuras de su equipo al tiempo que hacía suspirar a la platea femenina. Fué en una situación casi fortuita que se logró romper el cero. Luego de un centro sobre el area griega y tras un débil cabezaso del cuestionado Demichelis, la pelota da en Diego Milito y queda boyando en el area chica. Una vez más, Demichelis remata, esta vez con el pié y con toda la bronca rompiendo el cero y el arco: 1-0 gana la Argentina.

Pero todavía quedaba tiempo para la epopeya. Matín Palermo calentaba a un costado del campo de juego. Maradona lo llama y le dice: "Son 10 minutos, aprovechalos". Y vaya si los aprovechó Martín. Messi, que sigue siendo el más desequilibrante del mundial, se escapa de la diezmada defensa griega y remata al arco. El seguro arquero griego no puede con la venenosa Jabulani y da rebote. Y Palermo, si, el optimista del gol estaba allí, donde tenía que estar. Y con esa sangre fría de un goleador de su estatura y con una pegada digna de su director técnico hace 30 años, acomoda el balón junto al palo izquierdo del arquero griego que mira impotente la segunda caida de su valla.

Argentina vuelve a ganar. Argentina empieza a mostrar esa chapa de candidato que una mala eliminatoria había querido borrar. Argentina empieza a mostrar a esos jugadores, los gladiadores, que llegaban discutidos, en su mejor nivel. Argentina avanza, asegura la clasificación, primera en su grupo y con puntaje perfecto. Vamos Argentina.

Braquiosaurio.